Cuento de Navidad
Érase una vez un buen hombre. Con los ojos azules. Conocido en el vecindario por muchos motivos. Quizás los más jóvenes por fundar una peña que lleva nombre de coso. También de centro de celebraciones populares. Poco antes de las pasadas fiestas patronales estrenaba sede social. Remodelada por los socios. Con más ilusión que medios. José Manuel Díaz, el buen hombre, se enamoró desde el primer momento de un local en la calle Costanilla del Olivar que había que reformar por completo. Se puso el mono y a trabajar con la cuadrilla. El resultado es un acogedor local en...
Leer más

