Aunque nació en Madrid por sus venas corre sangre suiza. Licenciada en periodismo y publicidad y relaciones públicas es una de esas vecinas que no pasa inadvertida. En los últimos años ha estado firmando entrevistas en medios locales. Canta siempre que tiene ocasión y que sale un bolo porque la música es una de sus pasiones. Sus inquietudes por las artes le vienen de niña y reconoce que ama, por encima de todo, la escritura. Ese amor le ha llevado a recopilar sentimientos a flor de piel en un librito autoeditado en Círculo Rojo.
Dice Teresa Haering Portolés que Pablo Neruda y Odón Betanzos han influido en su forma de hacer poesía. Siendo muy joven recibió un primer premio internacional en la fundación que lleva el nombre del segundo, con «Mi madre», y en 2020 el tercer premio del certamen CREA del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, en la categoría de música, con «Si tuviera un silencio».
El librito que ha llegado a mis manos, autoeditado en Círculo Rojo, refleja sentimientos e ideas. La autora evoca emociones con cada frase de su antología y retrata su versión personal del mundo. A través de poesía y prosa poética. Que te traslada directamente a la mirada de Teresa y, casi sin darte cuenta, la atraviesas para llegar a su alma. «Mi Ángel» es un desnudo integral… pero interior.
Y eso es un acto de valentía. Que a Teresa le ha merecido la pena.
«Desilusionar también mata,
pero revive al poeta.
Si desperté cuando estaba dormida,
es alegría y no pena.
Si me di cuenta de que estaba vacía
y que solo la poesía me llena,
fue el matiz que percibí
el que liberó mi condena.
Por eso lejos de lo que fui
aún pude soñar tu poema.
Si reviviste en mí la poesía,
mereció la pena el dilema»
Espejismos. Mi Ángel



