Campana y se acabó
A horas de las campanadas con Estopa y Chenoa -esto lo tengo claro- he cogido algo de abrigo y las gafas de sol para subir a la azotea. Reconozco que no me ha sentado bien que saliera precisamente hoy que me he levantado con las ideas claras y la intención de resumir doce meses de información y emociones. 2025 ha sido un año cargado de buenos momentos pero también de golpes inesperados. Una, que está acostumbrada a ellos, no termina de encajarlos. Comenzaba con la magia de los Reyes Magos en el templete del Parque de las Minas. A...
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