Hace unos días el Parque Forestal Adolfo Suárez se llenaba de vida con una nueva edición de «Apadrina un árbol». Fue una mañana otoñal de esas en las que el ambiente está tranquilo; familias, vecinos y amigos compartieron con ilusión un mismo plan.

Este año participaron 160 familias, cada una plantando una encina en honor a sus peques nacidos entre 2024 y 2025. Julieta, Enzo y Samuel son algunos de ellos. Junto a sus padres, perritos correteando y gente trabajando la tierra crearon una bonita escena, transmitiendo alegría y sensación de comunidad.

Por primera vez, también se unieron papás y mamás que habían perdido a su bebé durante la gestación. Para ellos, plantar una encina fue un gesto íntimo, lleno de cariño en un lugar donde volver cuando lo necesiten. Un momento emotivo, distinto y lleno de sentimiento.

Cada árbol quedó acompañado con un poste de madera y una placa personalizada, con el nombre del niño o niña y un código QR con información sobre la especie plantada. Además, se repartieron diplomas acreditativos a los protagonistas. Un gesto sencillo que refuerza el vínculo con la naturaleza.

La jornada terminó con grupos intergeneracionales paseando entre pequeñas encinas, compartiendo fotos, risas y algún momento de emoción. Un día tranquilo, de esos que se disfrutan sin prisa… que deja en el Adolfo Suárez de Húmera un nuevo espacio para visitar y ver crecer con el tiempo.

Lo que era un claro de parque forestal se transformaba en un bosque joven, lleno de pequeños brotes que, dentro de unos años, serán sombra, raíces y paisaje.

Texto y fotos: Germán Garabatos García