Delicia
Acudía a la Escuela de música sin una idea predeterminada aunque sí con cierta motivación proclive a que me gustara el espectáculo que iba a presenciar. La razón era clara, no todos los días te invitan a una gala musical que mezcla opera con zarzuela, su hermana pequeña y no todos los días tiene uno la posibilidad de disfrutar de estas dos habilidades interpretativas en una misma tarde. La expectación era máxima, parecía un día de estreno, pero de los buenos, de los que se realizan en un teatro de los grandes, a juzgar por el trasiego de gente,...
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