Casi, casi no llego a tiempo con esta receta de los polvorones de Ana. Porque entre tanto preparativo propio de estas fechas parece que los días tienen menos horas. Lo importante es que ya están aquí y que merece la pena tener en casa productos de calidad, caseros y hechos con cariño. Además, estos dulces son muy fáciles de preparar y el éxito está asegurado. Ana vivía en El Plantío pero prácticamente toda su vida la ha pasado en Pozuelo de Alarcón. Aquí conoció a su príncipe azul y formaron su familia en nuestro adorado pueblo. Desde hace muchos años prepara estas delicias cada Navidad. Por una razón muy especial: su hermano es alérgico a los frutos secos y decidió ponerse manos a la masa para que no se quedara sin probarlos. El resultado fue tan bueno que, desde entonces, tiene que preparar tres tandas, a veces más, de estos irresistibles polvorones. Hoy comparte su receta para que podamos disfrutar de este auténtico manjar navideño. Ella misma la ha escrito con mucho esmero.

Me has pedido la receta
de mis ricos polvorones.
De acuerdo, no es secreta,
hagamos varias raciones.

Sin almendras y sin nueces
siempre yo los suelo hacer,
así te los puedes comer
si alergia a estos padeces.

Lo primero e importante,
es tostar muy bien la harina.
Este paso es relevante,
de primero de cocina.

Una vez tostada y fría,
le añadimos la manteca.
En pomada, te diría,
y dando juego a la muñeca.

Añadimos la canela, en polvo y azúcar glas.
Así estaría la mezcla hecha, rápido, en un pis pas.
Y una vez amasada hacemos con ella un rulo,
y vamos cortando trozos para que quede muy chulo.

Boleamos los trocitos, colocamos en la placa,
aplastamos con dos dedos y, ¡Ea, al horno, ataca!
Antes de meterlo al horno
los pintamos con un huevo,
por encima ajonjolí
y canela/azúcar de nuevo.

Un poquito de horno basta
para tener nuestra pasta
doradita y preparada
para envolver, fría, esta hornada.

Papeles de celulosa,
de seda o de servilleta,
con forma de caramelo
rematan nuestra receta.

Pero lo más importante:
las cantidades usadas.
Sin rima, ni asonante.
Aquí las dejo apuntadas: ‎

INGREDIENTES

375 harina (mejor de fuerza pero vale cualquiera). Puedes poner 380 grs de repostería o 100 grs. de harina de todo uso y el resto de fuerza.

100 grs. azúcar glas

180 grs. manteca de cerdo a temperatura ambiente.

2-3 cucharadas de canela molida.

1 huevo para pintar.

Ajonjolí (sésamo) y un poco de canela mezclada con un poco de azúcar normal para decorar

PREPARACIÓN

1. Tostar la harina para que no sepa a crudo en una bandeja de horno extendida a a máxima temperatura durante unos 5 minutos removiendo de vez en cuando. Reservar en un bol o en la bandeja hasta que se enfríe del todo.

2. Mezclar la canela y el azúcar glas y añadir la manteca. Remover.

3. Incorporar la manteca a taquitos y amasar hasta que quede todo integrado.

4. Como es una masa muy pringosa recomiendo que uses unos guantes. Preparar un plato con un poco de harina para las manos, plantar las manos en la harina para que sea más fácil y coger unos 30 grs. de masa. Se hace una bola con las manos y luego se aplana un poquito. Y se van colocando los polvorones en la bandeja de horno con papel de hornear en el que también se espolvorea un poquito de harina. Salen aproximadamente 20 unidades. Cuando estén en la bandeja, batir el huevo y pintar un poco por encima. Acto seguido se espolvorea con la mezcla de azúcar, canela y el ajonjolí. Y una vez espolvoreados, dejar caer encima de cada uno, con el pincel, un poco más de huevo batido.

5. Al horno precalentado a 200, 15 minutos. Al introducirlos se baja la potencia a 180 grados. Hay que ir mirando para que no se quemen. Después de hornearlos, toda la casa se llena de un delicioso aroma a canela. Y, como suele ocurrir, algún pequeño “ladronzuelo” no pudo resistirse y se llevó algún polvorón recién salido del horno.

6. Dejar enfriar en la misma bandeja fuera del horno. Cuando están fríos, levantar con mucho cuidado con una espátula y envolver.

Disfruta de la Navidad, de los aromas que nos regala, de sus sabores y, sobre todo, de la familia

¡Felices y dulces fiestas! ¡En 2026 seguiremos cocinando!

Gemma Casillas

Los papeles para envolver los polvorones los compró el padre de Ana hace años. Quería que su familia tuviera unos dulces típicos pero con estilo. Así era él: elegante, dulce y muy especial. Estoy segura de que estaría muy orgulloso de ver cómo su esfuerzo por encontrar estos coquetos papelillos ha merecido la pena. Y se ha convertido en su recuerdo imborrable. Si no dispones de un envoltorio tan original no te preocupes. Puedes presentarlos como mantecados en un plato. Quedan igual de divinos. O envolverlos en papel de seda del color que más te guste o en una servilleta de papel.

Esta receta está pensada para personas alérgicas a los frutos secos, pero se puede adaptar fácilmente. Por ejemplo, si necesitas una versión sin gluten, basta con sustituir la harina de trigo por otro tipo. Con la de almendras están buenísimos. Y si te gusta experimentar, añadir almendra es otra opción: quedan espectaculares.

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