Un cuento de gigantes
Había una vez una mujer llamada Julia Díaz Olalla. Era soltera y rica. Pasaba largas temporadas en La Atalaya, una villa de Pozuelo de Alarcón con hotelito y jardines que seguramente se llamaba así por estar situada en el barrio alto del pueblo. Ahora es una residencia de ancianas que ha mantenido la denominación y algún pozo de la finca original. Gracias a ella muchas mujeres dejaron de lavar a la intemperie. Quizás en uno de sus paseos vio las calamidades que pasaban y decidió sufragar una cubierta que les protegiera del calor en verano y les resguardara de...
Leer más

