Luz y taquígrafos
Tenía diez años cuando una Guzzi V50 con el distintivo de policía municipal daba vueltas por la ciudad para velar por la seguridad de los vecinos. En aquel tiempo de bosques de olmos y pasteles sólo existía una gran avenida -la del Generalísimo- y el torreón era una torre abandonada en lo alto de una colina, a medio camino entre el Pueblo y la Estación, desde la que se divisaban huertas de lechugas y lombardas. Un terreno conocido como Blanca Paloma -hoy La Finca- separaba el casco histórico de Prado del Rey y en La Cabaña había dos restaurantes....
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