Esta semana comienzan los actos litúrgicos en honor a la Virgen de la Consolación. En la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora está todo listo para rendir culto a la Patrona y Alcaldesa de la Villa. Este año con más alegría. Porque tan solo unas horas después de la Solemne Procesión el presidente de la Congregación de la Virgen de la Consolación Coronada, Ángel Álvarez, va a recoger, en el patio Segovia del Ayuntamiento, la Medalla al Mérito de la Villa. Que, tras su aprobación por unanimidad en Pleno, se entrega a la Congregación en reconocimiento a su historia, al cuidado de la fe local y al impulso a las tradiciones de la ciudad. Aprovechando la proximidad de la Novena dos congregantes y amigos, Luis y Nieves, han preparado una completa guía espiritual.
Pozuelo de Alarcón, cada septiembre, se sumerge en una de sus celebraciones más profundas y arraigadas: las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Consolación Coronada, Patrona y Alcaldesa de la Villa. Aunque hay numerosas actividades, que llenan de colorido sus calles, no se debe olvidar, que el verdadero corazón y el origen histórico del reencuentro de los pozueleros con su Madre descansan sobre los cultos y actos litúrgicos en honor de Ntra. Sra. de la Consolación Coronada. Estos actos, guían espiritualmente las jornadas festivas que esta vez transcurren entre el sábado 5 y el domingo 13 de septiembre.
El Preludio de la Devoción: Novena y Triduo.
La preparación espiritual de los fieles comienza días antes del estallido general de las fiestas. Las jornadas de finales de agosto y primeros días de septiembre se reservan para la solemne Novena, un espacio de recogimiento donde los vecinos acuden a realizar el rezo del Santo Rosario, la lectura de la oración a la Virgen, seguida de la celebración eucarística diaria y finalizando con el canto emocionado del himno de la patrona.
Pero aunque pudiera parecerlo, la Novena no es repetir una liturgia día a día. Hay un hilo narrativo en el que, cada día, se marca un enfoque específico para las homilías, basado en las virtudes de María como discípula del Señor, Salud de los enfermos, Reina de la Paz, Imagen de la Iglesia, Reina de las familias, Madre y Maestra espiritual.
Los tres últimos días de la Novena, característica propia de Pozuelo, se solapan con la celebración de un Triduo, que suele encargarse en principio a alguien de Pozuelo, que haya sido ordenado sacerdote recientemente, a algún sacerdote destinado en la Parroquia de la Asunción de Ntra. Sra. o a algún sacerdote relacionada con ella. Este año el predicador será el Rvdo. D. Ignacio Barrera Rodríguez, Vicario regional del Opus Dei en España. Al igual que en la Novena, el Triduo tiene como hilo conductor en sus homilías las cualidades de María, este año serán Madre de la Iglesia, Dulce Nombre y Bienaventurada.
En estos nueve días hay dos actividades que rompen la dinámica diaria.
El martes se celebra la procesión de la imagen visitadora por la calles aledañas a la Parroquia, la seña de identidad de esta procesión es que los que portan la imagen de la Virgen son los niños y los jóvenes de la parroquia, lo que ayuda a la trasmisión generacional de la devoción y a familiarizar a los más pequeños con la figura de los anderos, asegurando el relevo y la continuidad histórica de la identidad pozuelera.
El viernes del Triduo se procede a la imposición de las medallas a los nuevos congregantes. Este acto representa la bienvenida formal a la congregación.
El sábado: La Salve
El sábado, día en que oficialmente empiezan las fiestas con el Pregón en la Plaza Mayor, tiene lugar uno de los momentos más emocionantes para los pozueleros “El Canto de la Salve”. La tradición dice y defiende que es el pueblo el que la tiene que cantar y por eso, ese día, se retrasa la hora del inicio de la Eucaristía, para que todos, autoridades incluidas, puedan asistir. No es un coro más, es el pistoletazo de salida, la frontera sonora, que dice que la espera ha terminado, que las fiestas pueden empezar ya al son emocionado del “Dios te salve Reina y Madre…”.
El día de la Fiesta, el primer domingo de Septiembre: La Solemne Misa Mayor y la Procesión
La jornada dominical concentra el fervor de ciudadanos, autoridades locales, asociaciones y hermandades de la zona.
A las 11:30 se realiza una ofrenda de flores por entidades y particulares y a las 12:00 horas, la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora abre sus puertas para acoger la Solemne Misa Mayor en honor a la Virgen de la Consolación Coronada.
La eucaristía de este año será oficiada por el Rvdo. D. Jesús Higueras Esteban, párroco de la Iglesia de Santa María de Caná de Pozuelo de Alarcón, que este año ha sido designado hijo adoptivo de la localidad. Durante la homilía, se recuerdan las raíces de la advocación mariana de la Consolación y su papel histórico como protectora y Alcaldesa Honoraria a perpetuidad, del municipio.
Si la Misa Mayor alimenta el espíritu en el interior de la parroquia, la solemne procesión derrama esa devoción en la vía pública. Planificada habitualmente para las últimas horas de la tarde dominical (en torno a las 20:30 horas), la procesión de Nuestra Señora de la Consolación Coronada es el acto litúrgico más multitudinario y visual de las fiestas. La imagen de la Patrona abandona el templo para recorrer, a hombros de sus anderos, las calles del centro histórico de Pozuelo de Alarcón.
El cortejo procesional es un ejemplo viviente de orden litúrgico y representación civil:
- Cruz de Guía y Estandartes: Abren la marcha marcando el camino religioso de la comitiva.
- Damas de Mantilla: cuya presencia pretende contribuir al ambiente de solemnidad del cortejo.
- Cuerpo de Anderos: Con pasos coordinados tras jornadas de ensayos previos, cargan a hombros las andas, sobre las que descansa la imagen de la Virgen, guiándola con pulso firme y devoción.
- Autoridades eclesiásticas y civiles: Representantes del clero acompañan la imagen durante el recorrido junto a los miembros de la corporación municipal, reafirmando el carácter institucional del patronazgo de la villa.
- Acompañamiento Musical: Bandas de música, como la Lira, la Ynseparable o la Unión Musical, interpretan marchas solemnes que marcan el ritmo del paso de los anderos.
- El pueblo llano: vecinos acompañan el paso, algunos portando cirios encendidos como símbolo de fe viva, otros descalzos, otros sirviendo de bastón a sus mayores que no quieren perderse a “su Virgen por la calle”, otros que aunque ya no vivan aquí vienen a su cita con la Madre… en fin oraciones particulares y acciones de gracias que se llevan en el corazón y que se renuevan cada año el día del Consuelo.
A lo largo del recorrido las Hermandades del municipio: San Sebastián, San Isidro Labrador y Ntra. Sra. del Rocío hacen sus ofrendas a la patrona y alcaldesa.
En la procesión podemos señalar tres momentos importantes:
La salida y entrada de la imagen, que debido a las dimensiones de las andas, del coro y de las puertas del templo parroquial, requiere de una gran maestría por parte de los capataces y un gran esfuerzo por parte de los anderos para salvar los obstáculos tanto de anchura como de altura.
La entrada, a oscuras, de la imagen en la Plaza de la Coronación, donde el pueblo la recibe en silencio con velas encendidas, como demostración de su amor y con los deseos, peticiones y gratitud que cada uno le ofrece a su Virgen, que sabe que nunca le va a defraudar.
Ahí es quizá mientras se escuchan los versos dedicados a la Virgen y se canta una salve, cuando cada pozuelero se encuentra cara a cara, corazón a corazón, con su Virgen, con su consuelo y su apoyo, cogiendo fuerzas para poder al año siguiente volverse a encontrar.
Lunes. Misa por los difuntos.
Los actos litúrgicos terminan el lunes a las 12 de la mañana con la celebración del funeral por los congregantes fallecidos, especialmente los del último año, como muestra de respeto y de agradecimiento hacia aquellos que con su ejemplo y esfuerzo ayudaron a mantener el culto y la devoción a Ntra. Sra. de la Consolación Coronada en Pozuelo de Alarcón.
NOVENA A NUESTRA SEÑORA DE LA CONSOLACIÓN CORONADA
Virgen de la Consolación
Reina y Señora, Abogada e Intercesora,
Patrona y Alcaldesa de Pozuelo.
Nos postramos a tus plantas para darte gracias.
Para agradecerte tus beneficios, porque eres Nuestra Madre.
Porque eres la llena de gracia, porque el Señor es contigo.
Porque Tú eres la Bendita entre todas las mujeres.
Porque nos llevas a Dios; porque nos has dado a Jesús.
Porque eres nuestro consuelo y quitas la tristeza de nuestros corazones.
Porque compartes nuestras penas y nos llevas a la luz, a la paz, a la verdad y a la gracia.
Tú cautivas nuestros corazones, Madre de la Consolación.
Te pedimos que transformes nuestro corazón, y nos lo cambies en un corazón limpio, puro, sencillo.
En un corazón grande para entregarnos como Tú y consolar a los demás.
En un corazón fiel y generoso, que no olvide ningún bien y que no guarde rencor por ningún mal.
Te pedimos que nos des un corazón manso y humilde, que ame a fondo perdido.
Un corazón grande e indomable, que con ninguna ingratitud se cierre, que con ninguna indiferencia se canse.
Danos un corazón que busque siempre, como el tuyo, la gloria de Jesús y el consuelo y la salvación de los hombres.
Que así sea.



