El pasado año los hermanos de San Isidro sacaron en procesión al Santo y convirtieron la Fuente de la Salud en pradera. Para celebrar una Misa Mayor en su honor. Ahora, con la reliquia del patrón en la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora y Las Aleluyas, poco tenemos que envidiar a la capital. Además, Pozuelo de Alarcón, en otro tiempo, estaba rodeado de campos dedicados a la siembra -con Casa de Labor propia- y frondosas huertas de cultivo. Las espigas para adornar al santo ya están segadas, las viandas compradas -o a punto- y los chicos y chicas de One Soul calientan voces.
El presidente de la Hermandad de San Isidro de Pozuelo de Alarcón sigue pensando en renovar la tradición. Igual se reserva alguna sorpresa que, por el momento, no quiere desvelar. Lo de Huerta Grande fue bonito y lo del relicario toda una hazaña si tenemos en cuenta que sólo hay diecisiete reliquias repartidas por el mundo. Así que toca volver a superarse. Con árboles o monumentos a segadores, labradores o lombardas. A saber…
De momento, el centenar largo de hermanos y hermanas se prepara para celebrar las actividades previstas en el programa de festejos. Desde aquí nos unimos a las celebraciones con una colección de fotografías que despejan todas las dudas sobre lo apropiado de recuperar la costumbre de bendecir los campos -aunque ya no queden- y contar una hermandad vinculada al Patrón de los madrileños en nuestra gran ciudad. Que, conviene recordar, antes fue pueblo.
¡Viva San Isidro!
Fotografías: Archivo asociación cultural La Poza/Manolo Martín

