En febrero La Ynseparable vuelve a convertirse en punto de encuentro y celebración. Esta noche el salón se transforma con la llegada de luchadores de brazo. Que vienen de diferentes rincones de la geografía española para participar en el Open Oso de Madrid. A partir de las seis de la tarde comienzan los pesajes que también se realizarán mañana sábado. Justo antes del comienzo de una competición que cada año reúne en el centro de Pozuelo de Alarcón a los mejores en la disciplina por la que Nino Salvatore siente auténtica pasión. O mejor, devoción. A Felipe García, le pasa lo mismo pero con la música. Para celebrar el 125 aniversario de la Sociedad Recreativa en la que se formó la primera banda de Pozuelo de Alarcón ha diseñado, mano a mano con los profesores, un programa de actos compuesto, sobre todo, por espectáculos de pequeño formato. Que recordarán a los cafés teatro. El primero, el día de San Valentín, es un recital de guitarra. Donde seguro escucharemos algún bolero.  

Nino Salvatore ya anda con las manos en la magnesia. El torneo Oso de Madrid se aproxima a la ciudad. También decenas de competidores dispuestos a darlo todo. Con el brazo izquierdo. Con el derecho. O con ambos. Además de aficionados a esta disciplina que va más allá de echar un pulso y que conocimos mejor gracias a El Tocho.

La sede de la plantígrada competición no es casual. Las primeras reuniones para formar una agrupación local de Lucha de Brazos se celebraron, hace más de una década, en el ambigú de La Ynseparable. Durante este tiempo se han elaborado proyectos bonitos que no cuajaron a pesar de las ganas y el esfuerzo. Siempre ha habido más ilusión que medios o ayudas institucionales y de las otras.

A Felipe García y sus chicos les ocurre algo parecido. No pierden el entusiasmo a pesar de que los vientos, como los provocados por Leonardo, sean más racheados de lo normal. El domingo pasado llenaron el Mira Teatro (más de quinientas butacas) con «El Becario», una creación musical con participación de la banda y los coros infantil y adulto. Todavía emocionados por la excelente acogida preparan lo próximo; una serie de espectáculos íntimos… a la luz de las velas. Rescatando, a propósito del 125 aniversario, un ciclo en pequeño formato, que arrancaba en 2020 con «Querida tía Agatha» y que hubo que suspender por la pandemia. Fue un concierto precioso, idea original de la profesora de teatro, Emma Muñoz que también ejercía de narradora. Le acompañaban la soprano Lucia Casanueva, Nacho González al piano y Felipe a la tuba.

Esta vez abre el programa Jorge Fuentes, el profesor de guitarra. En noviembre se subía al escenario con su cuarteto de flamenco jazz «Por callejuelas» pero ahora lo hace en solitario. El próximo 14 de febrero a las 19:00 horas. Ha dividido el recital en dos partes; la primera más didáctica (de cítara, vihuela y laúd) y la segunda con arreglos propios a la guitarra de canciones populares, boleros o pop-rock muy conocidas por el público. Para aprender, inspirarse y disfrutar.

Seguiremos informando…

Felipe García, director de la Escuela de Música

Jorge Fuentes, profesor de guitarra