Esta semana comienzan las Fiestas Patronales en honor de Nuestra Señora del Carmen y el viernes 12 de julio será un día histórico. Porque, si no hay imprevistos de última hora, por primera vez, dos vecinos de Pozuelo de Alarcón que fueron fundamentales para el desarrollo del barrio de la Estación, el doctor Rafael Ulecia y la profesora Martina García, pasearán por las calles que transitaron hace un siglo durante los festejos. Vuelven a sus fueros convertidos en Gigantes. A ese tiempo, a su tiempo, ha regresado la Cronista Oficial de la Villa, María Esperanza Morón, tirando de sus maravillosos archivos.
Pilar Palomo de niña

Hace un siglo el periódico local «La Atalaya» reflejaba la festividad de la Virgen del Carmen, patrona del Barrio de la Estación, publicando los actos que se celebrarían en su honor.

Había una comisión popular encargada de elaborar un «sugestivo programa» con el que colaboraba el Ayuntamiento. La novena en la capilla «se celebraba con gran solemnidad y con asistencia de numerosos fieles».

En las inmediaciones de la capilla se instalaba la verbena con carácter popular, a la que asistían los vecinos de «todas las clases sociales». El sábado posterior a la festividad (ese año 19 de julio) por la noche, se quemaron los fuegos artificiales encargados a un famoso pirotécnico.

El domingo 20 se celebró la solemne Misa cantada por un coro de jóvenes del barrio, dirigidos por la profesora Ortiz de Laudazury. El panegírico, ensalzador de las Glorias Carmelitas, corrió a cargo de un elocuente predicador de la Orden del Carmelo. Por la tarde, la imagen de la Virgen recorrió las calles del barrio, acompañada de numerosos fieles, banda Municipal y Corporación Municipal.

No obstante, los días 15 y 16, víspera y festividad de la Virgen del Carmen, en los jardines del centro cultural La Liga Obrera, se celebraron tradicionales verbenas donde «se ha bailado mucho, con abundancia de refrescos y convites», prolongándose hasta la «alborada».

Mucho han cambiado las fiestas del Barrio de la Estación, a lo largo de más de cien años. Han pasado por muchas transformaciones, modificaciones en los espectáculos, atracciones, etc. Pero lo esencial no ha cambiado: el culto y veneración a la Virgen del Carmen.

Fuente: Periódico La Atalaya nº 56. Año 1924

Casa de Cirilo Palomo. Comienzos del siglo XX.
Pilar Palomo de niña

Capilla de la Virgen del Carmen. 1913