Poco a poco, nos vamos acercando al final de esta semana, tránsito entre el Nacimiento de Jesús y las campanadas de fin de año. El aroma de castañas se va trasformando en un penetrante olor a chocolate con churros. El sonido por doquier de villancicos y zambombas, y el paso apresurado en busca de víveres y lotería, deja paso a la sonrisa de las tranquilas tardes familiares, entretejidas de calor amigable y de juegos, más o menos “reunidos”, merienda y calor de chimenea o de domótica, que todo vale para luchar contra el frío imperante que, a pesar del sol, domina casi toda nuestra Piel de toro esta Navidad. La víspera de Reyes el bullicio volverá a inundar las calles centrales para celebrar otro año que nace con la esperanza de que sea más benigno, más cauto, más comprensivo y generoso, más prudente, más equitativo, en definitiva…mejor que el que se acaba de marchar.

Afortunadamente siguen las visitas a nuestros preciosos Belenes que, en tantos hermosísimos espacios de nuestras ciudades han maravillado a chicos y grandes y que, más pronto que tarde, volverán a ser depositados en sus cajas y envoltorios con el mayor mimo y cuidado hasta que, próximo a finalizar el año que ahora estrenemos, comiencen los preparativos de otra Navidad.

Los Magos de Oriente aún están organizando los últimos regalos para incluirlos en las cabalgatas que recorrerán las calles y plazas, villas, pueblos y aldeas.  Desde el más humilde y escondido caserío hasta la capital se pueden ver los esfuerzos de pajes y enviados comprando los más variopintos objetos, tratando de conseguir que, donde haya un niño, haya al menos un juguete que colme la sorpresa de esos ojos infantiles expectantes y abiertos de par en par.

Antes de que eso ocurra los grupos belenistas de Pozuelo han sido ya agraciados por anticipado con tres galardones de los que se conceden en esta noble actividad. Aunque no sé si habrán intervenido Sus Graciosas Majestades o no, el caso es que el Jurado del Concurso de Nacimientos de la Asociación de Belenistas de Madrid ha otorgado el Primer Premio de la Categoría Especial a la Congregación de Nuestra Señora de la Consolación, que ha diseñado y montado en sus instalaciones un espléndido, cuidado y trabajado Nacimiento que ha entusiasmado a chicos y grandes en su visita.

Al Grupo de Belenistas de la Parroquia de Ntra. Sra. De la Asunción le ha sido entregada la Medalla de Bronce de la Categoría General, y el Diploma con Medalla al Grupo Parroquial de Belenistas de la Parroquia del Nuestra Señora Del Carmen. Estos dos belenes de tamaño menor, que no de factura, han sido armados este año con una especial y delicadísima mirada, que, desde los comienzos del montaje se veía como un paso adelante significativo en la ejecución y  desarrollo del paso de la comitiva de los Magos, con una arriesgada y magnífica  planificación del río y el puente, de una alineación originalísima de las viviendas y tenderetes, y de un pesebre entrañable y acogedor con la presencia armoniosa de ángeles y pastores arropando a la Sagrada Familia en el Nacimiento de Jesús y en un espacio reducido al que han sabido dotar de fervor religioso, sabiduría histórica y perfección arquitectónica muy notables a los que hay que sumar el marco incomparable de dos de sus iglesias parroquiales de raigambre  que cuentan con el respeto, veneración y amor  de todos los pozueleros.

Confiamos en poder estar pronto con ustedes y, desde este generoso balcón de La Voz de Pozuelo, amor a todos, feliz año 2024 y… sobre todas las cosas: paz y bien

Belenistas de Pozuelo