Dice el tango que veinte años no es nada. Cantaba Pau Donés que todo depende. En el caso del Mira Teatro es mucho porque su oferta lo ha situado, desde el principio, en un referente de la agenda cultural madrileña. Con ciclos de producción propia tan consolidados como el Certamen de Teatro Aficionado -los teloneros cada temporada-, o tan cuidados como Teatro en Escena. También con arriesgadas propuestas para jóvenes y colaborativas; como + Mira Joven o los últimos musicales. El martes 15 de octubre, el gran espacio escénico de Pozuelo de Alarcón celebra su vigésimo cumpleaños con una velada salpicada de teatro, circo, música, magia y danza. La dirección artística corre a cargo de Antonio Najarro y la dramaturgia de Carolina África. Los actores Carlos Hipólito y Manuela Paso serán los encargados de sumergir a los espectadores en un mundo de ilusión e ilusionistas, baile y bailarines, humor y de alegría. De esa que tanta falta hace.
Parece que fue ayer. Pero han pasado dos décadas desde que la Orquesta Nacional de España, acompañada al piano de Joaquín Achúcarro, inaugurara el Mira Teatro con un gran concierto que contó con la presencia de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Fue una noche mágica no sólo por la música sino por el futuro.
El viejo quesito del Patronato Municipal de Cultura -hoy EducArte- se había quedado pequeño y en determinados eventos o jornadas como las de Humor Inteligente no cabía ni un alfiler. En ese teatrito muchos descubrimos a la compañía Yllana. Ahora ese espacio es «suyo» porque es la sede de su escuela de creatividad. Los maestros del humor cómico gestual, entre los que se encuentra nuestro vecino, Raúl Cano, participarán en la gala del martes con otros grandes artistas como Aracaladanza, Jorge Blass o Antonio Najarro.
Será una gran noche. Desde su nacimiento ha habido tantas… esas en las Joan Manuel Serrat hizo doblete. O cuando Miguel del Arco -Premio Nacional del Teatro- subió a nuestras tablas sus míticos montajes y nos presentó a los «kamikazes». También cuando asistimos en exclusiva a estrenos teatrales y de danza. O cuando se grababan los «Conciertazos» para RTVE.
Y aquella vez en la que Javier Gutiérrez y Carmen Machi -dos de los mejores intérpretes del país- prepararon aquí «Los Mácbez». Maravilloso verles por separado en las fascinantes «Elling» y «Juicio a una zorra».
Más actores y actrices de Goya, como Blanca Portillo o Pedro Casablanc, han visitado en el Mira para convertirse en otros -y hasta en otros- por noventa minutos. Hemos tenido el privilegio de cerca a Aitana Sánchez-Gijón, Concha Velasco, Ana Belén o Lola Herrera. A alguna a tan sólo un metro.
Pero no sólo de teatro ni de Premios Max vive el alma. En estos últimos veinte años nos hemos alimentado de danza clásica y contemporánea y se cumplió el sueño de tener compañía residente de danza. También nuestros pequeños han descubierto el maravilloso mundo del teatro y la danza con espectáculos de gran calidad.
También hemos bebido música y de la buena. De toda clase y condición. Desde los últimos conciertos de El Kanka o Blas Cantó a los primeros de Santiago Auserón pasando por Mikel Erentxun o Martirio.
Dos mujeres, Charo Gutiérrez y Eva Barrasa -actual directora- han hecho realidad lo que fue el sueño de la concejal Rosario Martín-Crespo: llenar de vida el corazón cultural de la villa. Ahora, otra, Macarena Lora, lo defiende.
Y sigue con pasión cada latido.


